Friday, November 23, 2007

"La soledad del juzgador"

El juez Gómez Bermúdez se ha rebozado con estiércol, tapando la imagen que tenía de él. Se supone, porque así debe ser, que los individuos encargados de administrar justicia deben justificar esa autoridad de la que, con tanto denuedo a veces, hacen uso en su labor.
Un mes después de sentenciado el “caso 11-M” se presenta el libro “La soledad del juzgador” de Elisa Beni, esposa del calvo presidente del tribunal. “Hola cariño, ¿cómo te ha ido hoy el día? Dicen que no es ni biografía ni crónica, que es algo nuevo: “cielitografía”.
Sólo se me ocurre - ¡pedazo de genio! - una razón para que Bermúdez haya consentido que este libro se haya publicado. La de siempre. Un acuerdo económico importante con Planeta. El dinero. Y aunque a todos nos gustaría una justicia ideal, tan grande como podríamos creer que es si atendemos a las palabras, aquí tenemos otra dosis de realidad pura.
Esto no tiene nada que ver con el desarrollo, las conclusiones o la resolución del juicio, todo bastante coherente. Sólo quiere expresar asco.

Wednesday, November 21, 2007

Experimento: Tertulia virtual

Como homenaje al Claudillo, perdón, a Don Claudio, abrid tres veces la página y poned a esta dulce señora -cargada de razón- a hablar. ¡Qué madera de tertuliana!


(Vídeo visto en Vicisitud y sordidez)

Tuesday, November 20, 2007

Que cada vez salen más tarados en la televisión está a la vista si la enciendes. El que es capaz de ir a hacer el ridículo a uno de esos programas de sofá y presentadora de pié (de Patricia) lo es de todo. [EJEMPLO]

Sacudiendo al médico

Este artículo me ha recordado lo que pensé hace unos días cuando violé la correspondencia de mi hermano buscando tarjetas de crédito y contraseñas. Había una carta del Colegio de Médicos en la que el equipo directivo, aparentemente nuevo, daba cuenta de sus últimas iniciativas. Del paquete de cinco, dos abordaban el problema: contratación de un seguro para casos de agresión y tratamiento psicológico gratuito para los facultativos agredidos. No recuerdo si había una tercera, pero me suena algo sobre clases de defensa personal.
Anécdotas varias me intentaban convencer de que es cosa habitual ([…] yo auscultando a su madre, de 95 años, y el tío, de unos 60, dándome puñetazos en la espalda y diciendo: “pero haga algo, pero haga algo; que lo mato”), pero yo pensaba lo que antes no he dicho: “qué exagerados”. Parece que sí, que pasa.
Ningún médico ha hecho por mí algo que yo no hubiera podido hacer mejor, pero si hacemos costumbre de convertirlos en escape natural para nuestras frustraciones, acabarán cerrándose aún más, bisbiseando su sopa de letras, con sus valores normales y anormales, pasándose en masa al lado paciente y dándose de tortas los unos a los otros, eso sí, con conocimiento de causa.
Debe ser todo culpa del sistema educativo: los profesores, ocupados recibiendo palizas, no se preocupan de formar en valores a los enfermos del futuro.

Cura en Alaska

Este tipo de noticias es tan habitual en Estados Unidos que se da ya como las que informan de grandes operaciones empresariales o societarias: la mayor fusión, la mayor adquisición, la mayor indemnización, 20, 30…, 50 millones de dólares. Estos quedan, sin embargo, lejos de los 660 millones que pagó hace poco la Archidiócesis de los Ángeles.
Lo maravilloso del verdadero liberalismo es que todo es negociable. Incluso en causas penales puede el juez pedir a las partes que no le den la lata y lleguen, por agilizar, a un acuerdo entre ellas. Sólo hay que tener dinero.
Los Jesuitas dicen de sí mismos que son los marines de la Iglesia Católica. No quieren cargos ni distinciones -aunque creo que al más empollón lo llamaban "príncipe"-, sólo estar en primera línea, ayudando a la parte del prójimo que más lo necesita. En este empeño, algunos comandos llegaron a las inhóspitas tierras de Alaska y durante los largos inviernos se dedicaron a lo que todo cura norteamericano parece creer consustancial a los votos. Sólo parte de los hechos sucedieron durante el papado de Juan Pablo II -te quiere todo el mundo-, así que no podemos culpar únicamente al casi santo polaco, gran defensor de la pederastia y la ortodoxia. Otros deben compartir la responsabilidad, entre ellos los niños esquimales, que van provocando.
Si así se comportan los más comprometidos, qué no harán esos que pululan, de punta en blanco, por pasillos de palacios renacentistas y tienden el anillo para que se lo besen los neófitos. Asombra que luego, con caras de víctima, se quejen de la clerofobia reinante en esta sociedad moderna que consideran -con cierta razón, pero sin autoridad moral para decirlo- carente de valores.

Monday, November 19, 2007

"X X X X X X X"

Para demostrar que pintar es, para el que sabe, más fácil que escribir para el que no, sobre todo a la hora de escoger un tema, estaba escribiendo esto:

“Vemos una mujer tranquila. La suponemos sentada por la postura de sus brazos: doblados en ángulo recto y descansando la mano del derecho sobre la muñeca del izquierdo, aunque realmente distinguimos poco por debajo de su escote.
El pelo liso, peinado con raya al medio. Cubre su cabeza -ligeramente girada hacia la izquierda, acompañando a su mirada- con un velo. Ojos almendrados, sin cejas ni pestañas y una nariz larga, no en su relieve sino en su descenso. Esboza una suave sonrisa que no está ni en su boca ni en sus ojos; quizá le hace gracia pensar que la va a hacer famosa.
Detrás y debajo del balcón o galería en la que está vemos…”

En ese momento, suena el teléfono. Era D preguntando si me apuntaba a una partida esta tarde. Tras contestarle afirmativamente, es decir, decirle que sí, quedamos en que me llamaría otra vez cuando consiguiera al cuarto jugador, que tenía indefectiblemente que ser G. Así lo hizo no más de dos minutos después, si bien para reportar que G no estaba a disposición, pues en los días que llevábamos sin verlo había reflexionado y llegado a la conclusión de que una equis no es razón suficiente para renunciar al amor de su vida. Como suele pasar cuando G tiene amor de vida, desaparecerá, y no podremos decirle que, a pesar de que va a dudar, pues alguna vez su amor recuperado tendrá que hablar de principios generales evidentes pero indemostrables, nombrar el segundo o el último hueso de la columna vertebral, algo relacionado con el seis, o referirse a cosas que fueron pero ya no son, por citar sólo algunos ejemplos, debe ser fuerte y, eso sí, que vaya siempre a buscarla para que no tenga que coger un “tasis”. Ahora que me fijo, ¿no sería la ese final la que hizo que G cuestionara sus sentimientos?
Quería hablar también de los problemas que, al llegar al aeropuerto, tienen los buzos con los taxistas de Madrid, pero esto ocupa ya demasiado.

Sunday, November 18, 2007

¿El fin?


¿Podría esto (sí, lo de la foto) ser el fin de Kenenisa Bekele, el mejor corredor de todos los tiempos?

Recordemos que, hace poco menos de tres años, Alem Techale, entonces novia del atleta, se quedó seca mientras entrenaba con él en los alrededores de Addis-Abeba.
Si Alem no hubiera intentado seguirlo, probablemente hubieran llegado juntos al día que tenían fijado para casarse. Seguro habrían procreado; y hubiéramos asistido a una evolución de la raza: enanos con piernas muelle y tobillos resorte a los que no podría alcanzar ni su padre. Ahora, con una titiritera de nombre impronunciable como esposa, el gran Kenenisa podría perderse entre fiesta y gala. No encontraría, de estreno en estreno, lugar para el entreno, y no presenciaríamos su esperado salto al maratón.
El año que ya viene -2009…2008, perdón- hay Juegos Olímpicos. También tendrá lo que para él es muy importante: la posibilidad de vengarse de Tadesse en el Campeonato del Mundo de Cross. Veremos.

Expansión

Hay que ser ciego para no haber observado algo mucho más obvio que el cambio climático: la expansión navideña.
La navidad es consumo, y ampliarla favorece a muchos. El comercio es, por supuesto, el principal interesado, así que adopta las medidas que están en sus manos: decoración prematura, ofertas, exposición de productos, contratación de publicidad…
Los poderes públicos -supongo- no verán con malos ojos un empujoncito de última hora a la demanda, o sea, un tironcito de la oferta, es decir, de la economía. Cuidadito con la inflación. Además, pensando en micro, la navidad es tiempo de paz, de tregua, y uno puede dedicarse a sus tejememanejes sin demasiadas interrupciones. ¿Será por eso que en Madrid tenemos las luces colgadas desde hace un mes?
No alcanzaba a entender el interés de los medios de comunicación, especialmente de la televisión, pero, dándole un par de vueltas, pudiera ser que cobraran por colaborar en la generación artificial del ambiente navideño. Ayer mismo ya nos encasquetaron dos telefilmes de ñoñería, nieve, arbolito y milagro, y hoy empiezan “con las drogas duras”: Santa Claus 2. Es más efectivo que los anuncios, cuya demanda, por cierto, también se incrementará.
Aunque la web isitchristmas.com responda “no”, yo aprovecho para desearos un feliz año 2009.

Thursday, November 15, 2007

Zona iluminada

Acabo de leer que unos científicos han hecho un experimento, a saber: han creado un robot que, infiltrado en una colonia de cucarachas, se hace con el liderazgo de la misma y es capaz de hacer que los insectos adopten comportamientos contrarios a los que les son propios, como, por ejemplo, buscar refugio en lugares iluminados.
No menos iluminados que esos lugares y que ese grupo de científicos están los políticos españoles. Hay uno en especial…, sí hombre, ese bizco y mal teñido que hace gestos raros. No recuerdo ahora su nombre. Sí, corcho, ese al que El Todopoderoso ha debido designar su portavoz en la Tierra, pues no para de decirnos lo que Dios manda. El gallego que arrastra las eses. Ese que dice muchas veces, al estilo Ana Obregón, “yo he sido Ministro del Interior”, seguido de lo que cree que aprendió en ese empleo. El que, personalmente o a través de pluma o voz de alquiler, apela constantemente al sentido común, demostrando con ello que no sabe en qué país vive. Coño, el registrador. Nada, cuando no sale, no sale. Lo mejor es no cebarse: dejar la mente en blanco. Y yo voy a dejarla así: blanca y rasa, a disposición de líderes robóticos que sepan qué es lo que me interesa, lo que me conviene y lo que manda Dios.

Vocación de servicio (Operación Guateque)

Ayer detuvieron a 16 funcionarios del Excelentísimo Ayuntamiento de Madrid por tener montado un pequeño negocio de gestoría para agilizar los trámites de concesión y renovación de licencias. “Guateque” ha llamado el cachondo de siempre a la operación policial. Estos aprendices, al seguir el ejemplo de papá, no habían tenido en cuenta las diferencias.
Cualquier contrato público de cierta entidad lleva aparejada una comisión: el 3% catalán que, por mi experiencia, es representativo del conjunto. Los realmente interesantes se reparten entre un pequeño número de empresas por sector, cada vez menor, pues muchas de las grandes se mueven en diversas actividades.
Este panorama es campo abonado para que los partidos políticos se agencien una fuente de financiación adicional y las grandes empresas se repartan pacíficamente el pastel sin tener que ajustar demasiado los precios; total, es mejor presupuestar un 3 o un 5% más y repartir, que tener que competir en precio.
El consistorio, hábitat natural del político corrupto -no porque se corrompa allí, sino porque es el sitio perfecto para el corrupto vocacional-, es el primer nivel: donde esto se puede ver en su esencia cutre; donde, aún manteniendo normalmente la excusa del partido (los hay muy directos que no necesitan excusa alguna), se sabe que el sobre es para compartir.
Factor evidentemente vital es la discreción; arriba: somos siempre los mismos, si esto se sabe, te ponemos la cruz; y mañana juegas otra vez, aquí o allí, donde da la casualidad de que también gobierna mi partido; y si manda otro, da igual, pues te has ganado fama de inseguro; y abajo: “no puedo decirte nombres, pero necesito sesenta mil euros en B; me los ha pedido Fulanito como ayuda para el partido”. (Al partido llegarán 20, el resto se repartirá entre Fulanito -que sólo había pedido 40- y el intermediario de la empresa. De esta forma complementarán sus inmerecidamente bajos sueldos.)
Si todo se diera así, estaríamos ante un oligopolio inadmisible, sin embargo, hay muchas palancas que tocar y resortes que manipular en un proceso de adjudicación: técnicos, jurídicos, administrativos, políticos…, y varios de cada uno. Si entran diversos jugadores y empiezan a tocar y a manipular, la libertad de mercado resurge de sus cenizas, demostrando que el neo-neoliberalismo -con su paradigma: todas las empresas concursantes han comprado a todos los participantes en el proceso de decisión, a todos los niveles- es el camino.
Los chicos del guateque no “ayudaban” a grandes empresas, sino que se movían en el humilde territorio del pequeño negocio: el bar de copas, el todo a cien, la peluquería de barrio…Pobres y multitud. Quizá fue su afán por servir el que les nubló el sentido y no les dejó adelantar que, frente a muchos agradecidos, siempre aparece un ingrato que se cree que todo el monte es orégano, y lo quiere todo bueno, bonito, gratis y rápido.

Wednesday, November 14, 2007

Shackleton y Gauss

Acaba de inaugurarse en el Museo Marítimo de Barcelona una exposición sobre la expedición de Shackleton a la Antártida en 1914 que derivó en la epopeya de dos años que ya es leyenda. “Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo, frío extremo. Largos meses de oscuridad completa. Peligro constante. No es seguro volver con vida”, rezaba el anuncio con el que el británico inició el reclutamiento de los hombres que lo acompañarían.
El ideal de mucha gente consiste en una felicidad apacible - la llamada “aurea mediocritas”- basada en una vida tranquila y sin especiales aspiraciones -más de paz que de felicidad veo yo ahí, y más de autodefensa que de convencimiento, y un autogol, también-: “Hombres de entre 25 y 35 años. Turno fijo de mañana o tarde. Alta en la Seguridad Social. Retribución fija más variable. Posibilidad de integración en plantilla fija de la compañía.”
Las ofertas de empleo de los periódicos actuales suelen separar entre lo que se requiere: el perfil del candidato, y lo que la empresa ofrece. Yo creo que las dos cosas definen lo mismo.
En las empresas no abundan hombres como Shackleton, que sepan lo que buscan, lo que les conviene a ellos y a la sociedad que los paga. Conozco a más de los de bajar la media a través de la incorporación de color gris para colocarse así en la zona de la campana local en la que se sienten algo, dibujando con su actitud, esta vez sin manipulación, porque no cabe, la representación gráfica Gaussiana de la distribución normal.

Monday, November 12, 2007

Josué (o carta a un jóven español)

El que apuñaló ayer en el metro a un chaval de dieciséis años ha resultado ser un patético neonazi llamado Josué. Aunque todos suelen serlo -patéticos-, en este se junta todo, empezando por su nombre (para alguien de su ideología, entiéndase, y supóngase asimismo que tal borrego pueda tener alguna). Continuando por su partido, Democracia Nacional, que ahora -mangas verdes- rechaza todo tipo de violencia. Y terminando -porque no entro en lo que a estos duros de manada les suele deparar, en el trullo, la (al principio) estrecha convivencia con duros de los de verdad-, por la unidad del ejército a la que pertenece: el Regimiento Inmemorial del Rey, que, aunque con mucha tradición, en la actualidad no deja de ser una unidad de servicios. (Espero no enterarme de que tocabas en la banda, ¿la flauta?, Josué.)
Pero Josué: no puede uno apagar el ardor guerrero por las calles; ni llevar un machete, que puede dispararse. Ahora, Josué, vas a pudrirte en la cárcel, y te va a costar, porque por tus venas no corre, ni nunca correrá, sangre mimetizada.