Sunday, October 28, 2007

What a wonderful world

El patrón y único superviviente del cayuco que un pesquero español encontró al sur de Cabo Verde, con 6 cadáveres y él a punto de pasar a serlo, ha contado su travesía.
Narra la bonita sorpresa que se llevaron los 57 del pasaje cuando, tras acabarse el primer bidón de combustible, descubrieron que los otros contenían agua (es que la gasolina está carísima). Cuenta también como, cuando la comida empezó a escasear y para tocar a más, tiraron por la borda a unos cuantos afortunados mientras dormían, sin que nadie hiciera nada para impedirlo ni para devolverlos a bordo. Cuando ya no quedaba, algunos decidieron que era mejor morir ahogados que de hambre y saltaron al agua, probando así la coherencia de los lanzamientos previos.
Para demostrarnos como en el ser humano conviven bien y mal a partes no determinadas, dice que, más adelante, cuando la gente ya moría sin ayuda, no dejaban de rezar una oración antes de hacer con los cadáveres lo mismo que antes habían hecho con los dormidos. Raro es que en ningún momento se vieran los unos a los otros como alimento. Seguró que cayó algún mordisquito.
Culminación de estos espantos es el cuadro que describe el capitán del barco auxiliador: una bañera medio inundada, con seis cuerpos en descomposición y, en medio, un guiñapo con apenas la fuerza necesaria para levantar la mano y parar el taxi. No sé escribir el olor.
Conmovedora también la reacción de la madre: “¿Qué pasa con los 200 euros que le pagaron por el viaje? ¿Es que se los han quedado los del barco español?”

Pseudociencia

Según el neurólogo de la Universidad de Berkley Matthew Walter, la falta de sueño conduce a comportamientos irracionales y primarios, a la vez que rompe los mecanismos que nos protegen de las enfermedades mentales. (link.)
Esto es una completa estupidez sin fundamento: durante la campaña rusa, ya de retirada, cuando mi ejército estaba aislado de las líneas de suministro y mis soldados desertaban en manada si no eran antes degollados por las guerrillas cosacas, yo apenas dormía una o dos horas al día.
Años después, querido Santiago, cuando tuve que entregar a la editorial mi tercer libro “Cartas a un joven español”, preparé café, y con su ayuda y unas pastillas que me recetó Ana Pastor, lo escribí de un tirón (así quedó).
All work and no play makes Jack a dull boy. All work and no play makes Jack a dull boy. All work and no play makes Jack a dull boy. All work and no play makes Jack a dull boy. All work and no play makes Jack a dull boy. All work and no play makes Jack a dull boy. All work and no play makes Jack a dull boy.

Saturday, October 27, 2007

Contra la amistad

La amistad está sobrevalorada. Tened por seguro que toda la que pasa por una prueba falla. No se ve en la oscuridad.
No sabe perdonar y es egoísta: cuando el amigo no encuentra contraprestación a su amistad, la deja diluirse, de forma pasiva pero consciente, buscando en ti y encontrando, además, justificación para ello. Es -para mayor inri- desagradecida, y reprocha las ayudas pues las considera manifestación de prepotencia; de inferioridad, mirado a la inversa. Algunos generan incluso tremenda agresividad, como éste con fama de “el mejor”.
Y pese a que dicen que la certeza es lo que la diferencia del amor, yo creo que en eso son iguales.
Analizándolo todo, es lógico, pues uno no escoge a sus amigos por mérito, sino por cercanía, porque estaban allí…, o por creer ver algo en común, aunque, en el nacimiento, ese factor suele ser banal, insuficiente. Así que las reclamaciones deberían ser ante si mismo, por comprar sin comparar.

Pero después de toda esta diatriba, si uno reflexiona, es posible que cuente tres o cuatro personas -si le salen más, es tonto, y si lo dice, lo parecerá- a las que podría otorgárseles el beneficio de la duda. Esos que, haciendo memoria, alguna vez se preocuparon por algo más que por el exterior y a los que no has tratado con justa reciprocidad. Malditos el cambio de punto de vista y la empatía.
Así que vuelta a empezar: la primera frase ya no me parece cierta. Pero esto ya está escrito, y la contradicción supongo que impulsará la reflexión, de la que saldrá, quizá, una conclusión.

Monday, October 22, 2007

Al

Dos noticias -ninguna menciona que sea histórica- me dan pie para hablar de la memoria, pero no voy a hacerlo.

La primera, las declaraciones de Pasqual Maragall en las que revela que padece alzheimer. Dice el ex-president en un artículo en El País (antes El Pais) que algunos enfermos llaman a esta enfermedad Eisenhower porque no recuerdan su nombre real, añadiendo “porque las palabras trabajan en la memoria como las cerezas de un bote: la primera arrastra a las demás”¿? Yo me llamo Ál--varo, y no lo haría, pero si me llamara Pasqu--al, y Maraga--all además, tampoco utilizaría “Eisenhower” para acordarme de “al--zheimer”. ¡Menuda cereza! Si ocurriera que ya no me acordara de mi nombre, raro sería que adviniera el de Ike.
Aunque siempre ha sido una persona bastante desinhibida -recordemos las famosas “Maragalladas”-, creo adecuado que haya confesado su mal; primero para romper el tabú, y luego por si se suelta aún más el pelo. Habrá disfrutado Maragall -apuesto a que con su sonrisilla- del homenaje verbal que suele reservarse para los muertos. Es un privilegio que pronto olvidará; la única posible lectura positiva de su drama.

La segunda noticia es ésta, que ya suena repetida. Sin alzheimer ni nada; ¡menudo campeón! ¿En que trabajaría que tanto le absorbía? Seguro que se creía el mejor y el más injustamente tratado de toda la empresa. Los conozco que están empezando a subir en el ranking de padres.

Thursday, October 18, 2007

Soñando texto

A veces escribo sobre lo que sueño. Otras veces camuflo en sueño ensoñaciones, hechos o meras invenciones y las escribo. Esto es otra cosa; o lo mismo, quizá.
Ha sido algo así como lo inverso a lo que ocurre al final de esas lecturas nocturnas -ya acostado- en las que uno se empeña en terminar un capítulo o una página y no puede avanzar con sentido una línea, pues cae en breves sueños cada vez que fija la vista.
Yo he soñado texto: blanco sobre negro, y leído a la vez en voz alta, rápida y no la mía (mas si no somos capaces de reconocerla como nuestra cuando la oímos grabada, me pregunto si lo somos al soñar con ella). El contenido no tenía mucha coherencia, aunque algunos fragmentos habría subrayado si eso hubiera sido posible.
Al contrario del común de los sueños, que no se retoman, los continuos despertares no paraban la lectura, que continuaba a cada cabezada, por breve que fuera.
Tenía fiebre.

Friday, October 12, 2007

Muerte de un conejo

Lo que cuento a continuación acaba de ocurrir.

Ya me había hecho suficiente daño durante lo que iba de semana, así que tocaba correr suave, como dicen por ahí, un rodaje de recuperación.
Fresco y soleado; lo mejor.
Trotaba relajado por un camino ancho cuando divisé a lo lejos una bola peluda que identifiqué como un conejo acurrucado. Hice lo de siempre: “psssssss”, pero no hubo reacción, lo mismo que cuando pasé a un metro escaso de él. Lo oí en mi cabeza: “se llama Pujalte”.
Ya estaba deseando volver a verlo, así que aceleré. Segunda vuelta. Lo mismo. Pensé que en un rato, dándole tiempo al sol, el animal entraría en calor. Pero en la tercera pasada lo encontré rendido, estirado…, muerto.
Él podía haber elegido cualquier otro día, pero eligió éste tan señalado. Optó por celebrarlo en la modalidad solitaria, sin familia, sin amigos, sólo yo.
Yo podía haberlo apartado o enterrado, pero lo dejé para que se lo comiera un gato.
Según me alejaba conteniendo las lágrimas, imaginaba a mis espaldas el ondular de un cielo rojigualdo. En ese momento oí un sobrecogedor rugido en progresión: sobre nosotros pasaba, en varias formaciones, toda la sección aérea del Desfile del Día de las Fuerzas Armadas, que rendía un último homenaje a un conejo que siempre estuvo orgulloso de ser español.

Wednesday, October 10, 2007

12 de octubre

Increíble. Sin palabras me he quedado; atónito, petrificado. Todo lo que diga es poco.
A mi me a hecho gracia, aunque me temo que está hecho en serio.
¿Pero qué pasa, que no se le puede parar? ¿Otra vez lo del cactus?
¡Asesores!, ¡Soraya!: El tracto sucesivo de algunos errores los hace más graves, pues te definen como tonto. ¿O es que se trata de una apuesta? O, quizá, para articular un discurso simple y claro, para tontos, como el de los últimos tres años, hay que parecerlo.
Todos, todos juntos, todos tontos y españoles; tontos, orgullosos y españoles.

Asesoría: ¿Alquiler o compra?

Desde que el hombre levantó las manos del suelo se volvió previsor y aprendió a sacrificar su presente a su futuro.
Ahora que la inversión pierde fuerza como razón para inclinarnos por la opción compra, estudiaremos el otro argumento nacional: el contenido en la afirmación “al menos así luego tienes -o te queda- algo”, la más utilizada para desmontar la superioridad financiera del salvaje e irresponsable alquiler.
Analicemos.
- En “al menos” se nos manda un mensaje de optimismo: La vida tiene sentido. Tanto sufrimiento encuentra una recompensa en la contemplación del pisito, que ahora, con sesenta años, ya es nuestro.
- Parece que después, “luego”, fuéramos a llegar a lo definitivo; a una situación ideal para la que hemos trabajado toda una vida, cuando se trata sólo de un alojamiento provisional, de una espera en la última estación hacia lo definitivo de verdad: la muerte.
- “Tienes” es demasiado positivo, por lo que los defensores suelen inclinarse por “te queda”, que evoca imágenes más patéticas de pobres ancianos solitarios calentándose un caldito.
Concluyendo: si es eres rico, compra, alquila o haz lo que quieras. Si no lo eres, intenta hacerte. Si no lo consigues, procura no dar pena.

Hª de la filosofía (Pitágoras)

Mi gozo en un pozo: Éste fundó una secta basada en una religión cuyos dogmas eran que el alma es inmortal y transmigra, y la maldad de comer habas, tocar gallos blancos, acoger golondrinas en casa y otra serie de cosas que todos solemos hacer para poder decir que estamos vivos.
Por otro lado, decía, con gran sentido, que todas las cosas son números, ¿o acaso no se parece una bicicleta a un ocho? Y conectaba sus dos facetas a través de un elogio a la vida contemplativa como única forma de escapar de la rueda y de la tumba del alma que es el cuerpo. Si para esto es necesario vivir del trabajo de hombre y mujeres cuya inferioridad es incuestionable, se hace y punto. ¡Que ya os daré yo a cambio la matemática pura!
A pesar de todo, parece que ha sido grande su influencia sobre la filosofía y el método científico: partiendo de axiomas autoevidentes, y mediante el razonamiento deductivo, llega a teoremas que no tienen nada de autoevidentes. Esto es evidente; ahora toca enterarse de qué es “autoevidente”.

Más vale prevenir que curar

Otro sin carné de padre.
Una niña de cuatro años se ha matado tras caer desde 137 medidos metros de altura en el Gran Cañón del Colorado. Su padre debía ser -o debe, mejor dicho, pues él sigue vivo. ¿O estaba mejor dicho “debía”, ya que ha dejado de ser padre? Bueno, da igual- un optimista antropológico: además de dejarla pulular alegremente al borde del abismo - ¿qué malo podía ocurrir en vacaciones?-, bajó y trató de reanimar a la pobre cría que no creo que estuviera ya para muchos ánimos.
Si ya lo dice el refrán…

Hª de la filosofía (Tales)

Tras terminar la biografía de Zubiri, mi sed de conocimientos me ha llevado a enfrentarme -de nuevo, pero ésta vez voy en serio- a las apenas mil cien páginas -eso sí, a doble columna y con fuente que calculo de tamaño 6- de la Historia de la Filosofía de Bertrand Russell.
Iré dejando aquí señal de lo aprendido, también de lo aprehendido, y así veré con la perspectiva del tiempo la evolución de mi propia forma de pensar.

Tras unas páginas introductorias, empieza esta historia, como casi todas, por los Milesios. Dejaremos aparte a novecientos noventa y nueve y nos centraremos en Tales, quizá (digo quizá porque se sabe poco sobre él) el más alto de todos, quien decía que todas las cosas están hechas de agua…Confieso que, tras tales sandeces líquidas, ya no tengo tanta sed de saber, sin embargo, si lo pensamos con calma, hay que reconocer que hay por ahí mucha agua y mucho hidrógeno. Así que continuaremos, con la esperanza, sin embargo, de que Pitágoras nos lleve a cotas más elevadas.

Maniqueísmo

Pueden tacharme de maniqueo, pero está claro que en el mundo hay buenos y malos. No hay gris ni matiz posible, sólo blanco y negro: José María, Mariano, Esperanza, Ángel, Pío…Es fácil, por los nombres, saber cual de las dos posibilidades representan y por qué la Iglesia los mira con afecto, ¿no?
Por el contrario, si alguien se llamara, pongamos por caso, Pernando Barrena, una de dos: o es minero o terrorista.