Wednesday, December 10, 2008

Divisiones

El amigo E, el mismo que ayer, a sus cuarenta y dos años, se acercó a una chica de no más de veinte y le dijo: “Yo no corono rollos con bombo” y acabó pateado por un grupo mixto de “controladores de acceso” y gorilas, me contó una anécdota que viene a cuento de las guerritas entre subsaharianos y magrebíes y que ahí va.

Estaba en una playa de Cartagena, de vacaciones, y notó que la gente se alborotaba. A la costa arribaron los cadáveres de tres negros, a buen seguro ex-viajeros de una patera o de un cayuco. En un rato los bultos habían sido retirados por los servicios públicos, pero donde había estado uno de los cuerpos, a no más de diez metros de su toalla, E vio que el viento agitaba unos papeles. Se acercó y los recogió. Aquello no tenía sentido.

Llegó al apartamento y empezó a escribir en el cuadrito de Google lo que parecían palabras. A la tercera obtuvo resultado: significaba “nombre” en Wolof, el idioma más hablado en Senegal, aunque no el oficial. Pensando y googleando no tardó en llegar a la conclusión de que aquello era un currículum. Ingenuo -pensó-, ¿es que no les dicen los de las mafias que no lleven nada que pueda identificarlos? Afortunado él -pensó casi a la vez-: por un tiempo, unos días, por momentos creyó que aquí era posible un futuro mejor, que era posible un futuro mejor para él, que era posible un futuro mejor. Se emocionó.

Tiró el papel a la basura -tengo que bajarla, se dijo-, se lavó las manos y metió en el horno una pizza. ¿Qué? Ah, cuatro quesos, creo, ¿o era margarita?

Monday, December 08, 2008

Invertir en derivados


Que se nos manipula es evidente. Un ejemplo: la información sobre temporales, tormentas y borrascas se dramatiza cuando llega el fin de semana; el lunes, con todos recogidos y pedaleando para llevar adelante esta sociedad infame, ya puede caerse el cielo, que habrá otras cosas mejores de las que hablar.

Entonces, ¿por qué se está dando la información sobre la crisis económica, casi desde que empezó en tiempos inmemoriales, como si fuera viernes? En teoría, el tono apocalíptico continuo produce desconfianza que reduce el consumo, la demanda…Detrás, el angustioso etcétera, y todos nos quedamos en casa calentitos por miedo a los patinazos. Esta deriva no parece beneficiosa para los poderes que en la sombra manejan el mundo, pues es el ansia de dinero lo que los maneja a ellos. Sólo se me ocurre que han encontrado una inversión mejor, a más largo plazo pero sin duda más rentable. La ingeniería del producto se empezó a desarrollar hace ya mucho -puede que lo inventara Dios para crearse a sí mismo-, aunque desde hace siete años su diseño ha sido notablemente mejorado. Se sabe que lo compramos sin pensar, que hipotecamos lo moral y hasta lo que nos define como seres humanos para tenerlo, porque sirve para todo, porque hace que todo sea aceptable, aun vivir así. Hablo, ya lo habréis adivinado, del miedo y sus derivados.


Thursday, December 04, 2008

La partida

Si nadie se acuerda de ti cuando estás vivo si no eres parte de la partida que los otros juegan o de la pantomima que interpretan, cómo van a hacerlo si estás muerto. Al principio serás un tema de conversación, pero pronto aburrirás. Te recordarán cuatro gatos, y con el tiempo sólo a ratos. Posteriormente, en ocasiones, y al final alguna que otra vez. Esa es la otra vida de la que algunos hablan: la que tiene lugar en el recuerdo de los que te querían; ahí también se envejece y se muere de nuevo.
En el periódico de Pedro J. se rasgan las vestiduras porque los compañeros de cartas de Ignacio Uria, el empresario asesinado ayer por ETA en Azpeitia, buscaron prestos un sustituto para la víctima y echaron la partida como todos los días. Yo prefiero comportamientos sinceros que corrección política impostora, pues siempre -mientras estés vivo, luego te dará igual- es mejor que las reglas del juego estén escritas claramente.

Tuesday, December 02, 2008

El queso

Estos de San Sebastián parecen de Bilbao: en la bolsita de regalos que suelen dar en todas las carreras, en vez de barritas energéticas, geles de asimilación rápida o revistas especializadas, se dejan de mariconadas y meten una botella de vino y un pedazo de queso. Me lo quedé mirando fijamente y recordé lo que me contó A sobre otro queso.
En la empresa en la que trabaja se negoció, entre otros asuntos, el contenido de la cesta navideña de uno de los centros de trabajo. Es una compañía dedicada a los servicios intensivos en mano de obra, lo que significa que ni la mano de obra ni los que la dirigen necesitan ser muy listos. No digo que no lo sean, sólo que no necesitan serlo, aunque de algunos puedo afirmar que no lo son. La caja debía tener un coste de 190€ y contener los siguientes productos: una lata de melocotón en almíbar, una lata de aceitunas rellenas, una botella de vino tinto de Rioja y otra de blanco de Rueda, una botella de cava catalán, una botella de whisky de malta, una tableta de turrón de Alicante y otra de Jijona, pasas de Corinto, una paletilla de jamón, un lomo embuchado, un salchichón y un queso manchego semicurado.
Firmado solemnemente el acuerdo por tres personas de una parte y ocho de la otra, se vivió un periodo de paz hasta que llegó la navidad y al abrir los primeros trabajadores sus “cesta-cajas” vieron que faltaba el queso. Saltó la chispa de la rabia obrera y no tuvo la empresa más remedio que comprar y repartir los quesos olvidados.

Concluyo: la vida te da todos los días la oportunidad para humillarte, en una u otra parte, y no hay que ser filósofo para darse cuanta de lo ridículos que somos cuando nos ponemos serios.

Friday, November 28, 2008

En duermevela

Los últimos días antes de una “maratona” -así se llama aquí ahora: desde la de Florencia, para que no haya duda entre “el maratón” y “la maratón”, y también en homenaje a la estúpida ministra- parecen tener cien horas. A la fuerza, descansar es un arresto. Consigo entrar en duermevela y oigo a una mujer que inventó una pintura insecticida y se largó a la Bolivia de Evo a enjalbegar chozas guaraníes para prevenir el mal de Chagas o tripanosomiasis americana, endémica de Suramérica, causada por un protozoario flagelado, el Tripanosoma cruzi… Así no hay dios que descanse… -Cabezada-. Esperanza en calcetines -¡otra vez!-. Al teléfono también; “le da al play” y reproduce, casi con idénticas palabras que antes y antes y antes, su frenética carrera por las tripas metálicas y sanguinolentas del hotel de Bombay. Vientos de grado seis en la escala de Beaufort se definen internacionalmente como “Ventarrones”. Temperatura entre 1 y 10 grados y 90% de posibilidades de lluvia. Todo junto es un buen tiempo para no hacer un buen tiempo, pero es mejor no pensarlo porque estos pensamientos alimentan a Fatiga, el monstruo prehistórico resucitado por experimentos atómicos franceses en el Pacífico. -Cabezada-. El Balcón de Rosales se transformará en una biblioteca que se llamará Álvaro Ussía. ¿Brilló mucho la bombilla? ¿Por qué la estupidez ajena quema mis calorías? Volvemos en 3:00, 2:59, 2:58…Y me quedan ¿cuántas horas?

Thursday, November 27, 2008

La Puerta del Sol

Las manos de la presidenta Aguirre estarán oficialmente manchadas de sangre cuando su visión de la sanidad se refleje en la estadística, pero imaginar así sus pies, chapoteando en rojo, me ha quitado el sueño para largo, y no precisamente por la sangre.
“La lideresa” está ya a salvo en casa, sabiendo, con más seguridad si cabe, que es una elegida de los dioses y que su destino está más allá de la Puerta del Sol, que ya es lejos.
Podía haber aprovechado mejor las circunstancias: no se dice que uno no se enteró de nada; no se abandona a los compañeros en territorio enemigo; pero, como en el caso de Hillary, esto constará en su leyenda -y en sus delirios- como experiencia en combate.

Frío o caliente


¿Frío o caliente?
Caliente: E tenía varias denuncias por malos tratos y comportamiento violento.
¿Frío o caliente?
Frío: entró en el bar de la esquina, dejó el martillo ensangrentado encima del mostrador y dijo: “Acabo de cargarme a mi mujer. Llama a la policía. Y ponme un café con leche…¡muy caliente!”

Wednesday, June 18, 2008

El Tourmalet

Con el paso de los años, cuando se llega a una cierta edad, se hace cuesta arriba -el Tourmalet- mantener viva la amistad con ese amigo cura, pues cada vez es más difícil seguir su ritmo. Por suerte, Amilcar y yo nos hemos impuesto una disciplina para que la nuestra no se enfríe: quedamos, nos tomamos unas cuantas copas mientras hablamos de lo humano y lo divino, y de su relación, y luego, cuando él se ve tentado y necesita otra compañía que hable menos, se coge el coche y se va a comprarla.
Me contaba el otro día, entre la quinta y la sexta, un nueva teoría suya sobre el funcionamiento de la trascendencia y el sistema de gratificaciones que subyace. Según él, nuestra vida actual es una más de una cadena, y su calidad está ligada a nuestro comportamiento en la anterior. La naturaleza del premio depende de nuestra preferencia, de cómo nos gustaría vivir, pero el grado en que nos lo concedan dependerá del expediente que presentemos al final, analizado con los criterios morales deseables. La estadística muestra gráficos abruptamente quebrados, arriba -el Tourmalet-, abajo, arriba…Así que cuando envidies a alguien, cuando creas merecer su suerte pues repruebas su forma de actuar, tan diferente de la tuya, piensa de donde viene y a donde irá, y piensa que tú irás a donde él está. Según Amilcar, por supuesto.

Sunday, June 15, 2008

El psicópata

-El rasgo principal de un psicópata es la ausencia total de preocupación por los demás, la insensibilidad emocional. Hay muchos, dicen que 2 millones en los Estados Unidos, siendo conservadores, y están en todas partes. No todos son criminales -pocos lo son-, pero cuando uno lo es, se pueden esperar de él las mayores atrocidades. No busquéis, pues, demonios. Pensad en compañeros de trabajo, familiares, amigos, políticos, empresarios…Leed esto, aunque sea por encima, y os daréis cuenta de que habéis conocido a alguno.

-Estaba charlando con E, picando tema aquí tema allá, y salió “el psicópata”. Después del repaso teórico, de definirlo a dos voces, hablamos de los nuestros. Los míos no los cito; prefiero que no sepan que han sido descubiertos, pero uno de los de E es digno de mención. La descripción de varios episodios de su relación con ella desenmascaraba a un ejemplar puro. El hecho de que fuera una mujer -las psicópatas son poco abundantes- lo hacía, además, único. Según hablaba, yo imaginaba a alguien parecido a Charlize Theron en algún papel de buena, como el de la película esa del monazo, pero con las emociones humanas más genuinas borradas del alma.
El vía crucis de E fue largo, inexplicable para él, que trataba de razonar cada palabra, cada amago, cada humillación, cada trampa…. Día tras otro se acostaba perplejo y desazonado. Un libro le aclaró finalmente a quien se enfrentaba. No voy a contar sus desventuras -luego se enfada-, sólo os diré que ese libro lo leyó en la cárcel, en la que había acabado por satisfacer un capricho de su amada: verlo tener sexo con árboles, en el Retiro, un domingo al mediodía.

-“Charlize” es un ser cualquiera en una sociedad que facilita cada vez más su camuflaje, pues promueve valores en los que encajan los rasgos de su personalidad y metas a las que es más fácil llegar si se poseen.

-Unas semanas después, tras investigar un poco, conseguí localizarla y quedé con ella. Después de reírnos un rato de E, la conversación adquirió profundidad: qué equivocado está todo el mundo; no se dan cuenta de que nosotros, los psicópatas, no somos sino seres hechos a imagen y semejanza de Dios; de ese Dios sobre el que siempre se preguntan por qué permanece impasible ante el sufrimiento de los inocentes; de ese que juega, que regatea, que es paloma, hombre y zarza; del que toreó a Abraham; del que es padre bondadoso, pero una vez ahogó a casi todos sus hijos…; del todopoderoso.
“No lo verán nuestros ojos” -me dijo cuando ya nos despedíamos-, “pero la verdadera diversión empezará cuando todos lo sean. Entonces empezará el juego”.

Thursday, June 12, 2008

El fin

Con un lugar común, como todo el mundo, con una frase hecha: “El fin justifica los medios”. Así se justificó J (y a los medios). Le contestamos que suelen confundirse, y le sugerimos que analizara sus objetivos, pues a veces sacrificaba grandes ejércitos para conquistar un villorrio. Él dice que es sólo sexo, nosotros que sólo era trabajo… ¡Ah!, se me olvidaba contar a santo de qué viene esto.
J trabaja en una empresa que procesa y distribuye productos cárnicos. Nos había descrito a su jefe y dueño del negocio, el Señor D, como un tipo redondo de unos 55 años, de pelo pajizo y grasiento donde lo había, fumador de puros y con unas manos muy pequeñitas. Estaban ambos un día aclarando un fleco, ya de pie, después de una reunión, cuando el Señor D, tras una hábil presa, le plantó a J un apasionado beso, de cinco segundos, en la boca. Desde entonces se han visto tres veces en uno de esos hoteles discretos en los que entras directamente a la habitación desde el garaje. Lo llama “su calabacita”.
No sé, no sé.
Evidentemente, y aunque saberlo es un alivio, lo escrito no merece la pena sólo para decir que esto es “el fin”.

Tuesday, June 10, 2008

Teléfono para hombres

- Ministerio de Igualdad, dígame.
- Buenos días señorita, ¿teléfono del maltratador?
- Sí…, bueno, no. Este es un número para hombres que buscan información sobre cuestiones diversas.
- Entonces nada, porque lo que a mi me pasa es que quiero partirle la cabeza a la zorra de mi compañera.
- Cálmese. Ha llamado al número adecuado. Tranquilícese. La violencia no conduce a nada; nunca es solución.
- Ya, si eso es lo que les digo siempre a mis hijos, pero es que hay veces…
- Respire hondo y cuente hasta 20. […] ¿Está usted mejor? Cierre los ojos. Intente recordar los buenos momentos del viaje común, su lucha por salir adelante. Usted la elegiría por algo. La querría, supongo.
- No, no. Si me la pusieron ahí sin preguntar, y encima me costó una costilla. ¿Y de qué lucha me habla? Si yo vivía como Dios hasta que a la bruja esa se le ocurrió lo de la manzanita. Ahora, desde que nos desahuciaron, ando por ahí perdido, currando como un chino. ¡Es que empezaba a sacudirla y no paraba!
- ¿Sabe lo que le digo? ¡Déle una de mi parte! ¿Desea alguna otra información?
- Pues, si me dice a qué hora empieza el partido de España.

Diario del empresario del año

Ahora que ya puedo obligar a mis esclavos a trabajar hasta 65 horas a la semana, estoy estudiando la forma de conseguir que me sigan queriendo. Por supuesto, no tengo la menor intención de gastarme un euro, pues ya he dicho muchas veces que no quiero que me quieran por dinero. Mi empresa no da para recompensas, aunque llevo años jugando con los nombres de los puestos; incluso he creado un pequeño programa que ordena aleatoriamente una serie de términos -“director”, “jefe”, “área”, “sector”, “promoción”, “desarrollo”, “delegado”…, y algunos más-. Suelo anunciar los cambios en elegantes comunicados de régimen interior en los que felicito a los que asumen nuevas responsabilidades: esas que describo con expresiones inconcretas y auto-referentes como “analizar nuevas posibilidades de negocio en el ámbito de su competencia funcional”. Les deseo sinceramente que el nombre del cargo les sirva al menos para ligar con alguna buscona a la que impresione, porque, repito, el sueldo no se toca. (¡Cómo son las mujeres! A nosotros nos da igual su trabajo; como si acaba de salir del Burger King; mientras se duche.)
Bueno, os dejo, que tengo una comida de confraternización con mi equipo, con mi segunda familia. Algún día, cuando le quiten la escayola a mi mujer, os presentaré a los que forman la primera y os contaré como los educo.