Tuesday, October 03, 2006

Qué miseria


Ayer, un loco entró en un colegio de la comunidad Amish en Pensilvania, que es un estado de los unidos de América. Retuvo a varias niñas y al final, antes de suicidarse, ejecutó a tres al más tradicional estilo americano.
Cuentan que la motivación del individuo arrancaba de veinte años atrás, de un incidente sobre el que todavía no saben precisar. Por tanto, debemos suponer que la acción estaba de sobra planeada. Prueba lo que digo el hecho de que entre el material que llevaba consigo (tres pistolas, varios cuchillos, munición, herramientas varias…) había papel higiénico. ¿Cuántos rollos llevaría?
Y yo me pregunto: veinte años con el odio a flor de piel, maquinando, repasando una y otra vez la lista, ¿y en ningún momento -a mi me hubiera pasado al llegar a la línea del papel- se sintió ridículo y decidió emprender otro proyecto?
Su mujer explicaba a la policía que Mr. Charles Carl Roberts IV estaba enfadado con la vida y con Dios. Me lo imagino rabioso, presto a cumplir su venganza, pensando en lo mal que lo iba a pasar Dios al ver su furia desencadenada…, guardando el papel higiénico en su bolsita. O sentado en el water, con sus rehenes en fila esperando a que acabara, y diciéndose, mientras les apuntaba, lo bien que había hecho siendo tan previsor: patético. Supongo que son cosas del ser humano.
Ampliamos la información: al final, las víctimas han sido 5. El incidente de hace veinte años fue un abuso de menores que debió gustarle pues le dijo a su mujer que llevaba tiempo soñando con repetir la experiencia y, además del papel higiénico, en su equipaje había gel lubricante.